Fher Conache

fherampuero@gmail.com

El papel de los libros

Lo escuché decir una vez que le encantaba el olor del papel nuevo en los libros recién editados. Cada semana se compraba un libro nuevo. Iba a la librería y los olía uno por uno hasta que encontraba el que más le gustaba. Daba igual el título; el escritor o la trama. Lo compraba, se marchaba a casa, y metía su enorme nariz entre las hojas mientras contemplaba el techo de la habitación intentando dormirse. Nunca leía en la cama, solo olía la hojas de los libros y poco a poco iba cayendo en un profundo sueño. Así se quedaba dormido, con un libro sobre su cara tapando la enorme nariz.

Rachas de viento

Hacía mucho viento. Nos quedamos en el sofá viendo como los árboles se movían. Doblándose de tal manera que podía sentir su dolor. Las hojas pasaban por delante del ventanal; ni siquiera siendo billetes de 100 euros, lograría atraparlas con la mirada.

Unas toallas mojadas, que habíamos tendido, se movían excitadas como banderas de naciones enemigas.

Ella me pidió que fuera a recogerlas.

Tuve miedo de salir, por si se me volaban todos los recuerdos.

Niño de barro

Todos creímos que ganaría la batalla, pero el niño de barro, tan sucio y zarrapastroso, no pudo con los gigantes de metal, de laseres con colores y estrellas de cinco puntas. Una ciudad a cero grados Kelvin; el cero absoluto; el punto en el que las moléculas y átomos de un sistema tienen la mínima energía  térmica posible. Cero grados Kelvin y nada se mueve. El niño de barro nació donde no hay vida. Gritó rabiosamente con un riff de guitarra generador de calor.

 Cuando un cuerpo negro es calentado, emitirá un tipo de luz según la temperatura a la que se encuentra. Él quería estar al rojo vivo; quería brillar como nadie acurrucado en sus camisas de franela; bajo puentes soñando con caballos de crines enredadas, el único que pudo cabalgar el niño del barro. Rojo vivo, tan viviente que se reproduce a través del sistema, cuando el sistema tuvo miedo de los susurros biliosos.

Algo murió con él y nunca lo recuperamos. ¿Quieres ser nuestro líder? ¿Qué esperabais de un crio tan delgado y enfermizo? ¿Sabes cuál es el nombre en clave de la bomba atómica que arrojaron sobre Hiroshima? ¡Little boy!; niño pequeño; chiquillo; chavalito. No hay palabra más  tierna, más conmovedora, más preñada de porvenir.

Sabes que todavía me acuerdo de la portada. Cuando escuchaba música con esos grandes cascos negros. Dando vueltas por la tienda de discos para matar el tiempo. Me quedaba embobado viendo al bebecito bajo el agua; tan tierno; tan conmovedor; tan preñado de porvenir.  Soltaste la bomba y al final estalló en tu cara.

Pero ya no doy vueltas por las tiendas de discos. Será que ya no tengo tiempo que asesinar. Siempre me quedó la duda de si cogería el billete del gancho cuando miraba la portada, pero poco importa, una vez muerto.

¡Little  boy! ¿sabes qué escucho cuando me pongo una caracola en la oreja?

Te oigo cantar.

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Foto de Youri Lenquette perteneciente a la última sesión de fotos que hizo Cobain antes de morir. Lo demás ya es historia.

ESCRIpURA

Siempre me atemorizó

el blanco pulcro de un cuaderno

cuando parece infinito

al escribir cualquier comienzo.

A la derecha de la mesa

dejé una pistola de metal

para disparar a la pereza

cuando viene por detrás,

y a la izquierda una pistola de agua

para regar a la creatividad

cuando florece así… sin más.

Una buena taza de café

para el momento en que pierdo la fe. 

Estimulante que gana a las ganas de que

mi concentración se largue por la ventana.

El valor de Oz

que en si mismo el león encontró.

Los tres niños de Fátima

para cuando mi autoestima bien merece una sátira.

Reglas de ortografía que mi mente extravía,

palabras adecuadas que en la punta de mi lengua se acaban.

Libros que con sus líneas van moldeando el valle,

pero sin olvidar que esta profesión vive de la calle

No hay ni candados, ni cadenas

que las letras se apenan

y deben fluir con libertad

de esa que llaman de expresión

para que pueda decir,

y perdón por la locución,

lo que me salga de un cojón.

Maroc&roll

¿Debe haber sufrimiento a la hora de sentarse a escribir? ¿puede un burgués relatar un contenido vivo? ¿Taras mentales o físicas son la llama que hace mover el motor de la creación?

Me vine solo a Marruecos. Siempre me empeñé en buscar un mundo paralelo. Jugando a la cuarta dimensión tantas noches de camino a casa. Si viajo solo es porque aún me mueve el rock&roll. La soledad es un boomerang, que en su viaje alcanzara el punto más alejado al final de la curva, pero que siempre volverá por el lado contrario. A veces en un lago de agua estancada es interesante tirar una piedra y ver hasta donde llega la onda expansiva.  El dinero me permite estar en Marruecos, por lo tanto el trabajo-ocio fluye a través del dinero. Trabajas por dinero que después gastas en ocio. A más trabajo reclamas más dinero, lo que lleva a menos tiempo de ocio. Por lo que comprimes el ocio en un gasto mayor que justifique el duro trabajo que tanto esfuerzo a costado que se vea recompensado. Esa teoría que aplicamos los borrachos de fin de semana. Resolviendo la vida a billetazo puede llegar la novia de Mick Jagger y suicidarse con una cuenta corriente portentosa. Los pobres no tienen ni valor para suicidarse, ya los consume el frío o tal vez ni eso se pueden permitir. Vende tu vida y ya se aplicara alguien en quitártela.

Las gaviotas se revuelven alrededor de los barcos igual que lobos acorralando ovejas. Los lisiados ensayan ante Mahoma la cara de pena para que caigan algunas moneda. Un señor en silla de ruedas me mira tan mal, tan mal, como para ser de ojo. Leo un libro electrónico. Los libros ya no son lo que lean. Lo bueno del libro electrónico es que ningún Hitler podrá intentar quemarlos. Los barcos y los puertos. El mar y las gaviotas. Incluso los faros fueron literarios el día que alguien los diseño en la picota. Picotean las gaviotas ante el sol que marcha y Marx (el de barba no el del bigote pintado) descansa en un libro para intentar convencerme del absurdo sin necesidad de camisetas. El sol retratado con puntitos en el interior de mis parpados. El chico grande que es, suspira cansado de la victoria de las aves frente al pescador. La mar babea sobre las rocas. Los barcos llegan como si la antigua usanza todavía existiera. Traen pescado para alimentar a los tontos del pueblo que se creen listos con sus caras rojas. El mundo se duerme con la nana del mar.  Yo ceno pan y aceitunas y dátiles, ¿es absurdo pensar que el animal solo come cuando tiene hambre? La tierra pronto enseñará sus bragas y la teoría de la venta de bolígrafo se transformará en algo peor. Acaso el oro es primera necesidad si el trigo es perecedero pero el agua no. Te mueres antes de sed que de un ataque de pánico o corazón o pena o depresión. Si contaminas todo el agua a tu alrededor y tú posees el agua restante, entonces te puedes meter el oro por el culo. Palurdos de este mundo papaito dice que el conocimiento moverá el universo electromecadigital. Matarás con el láser o la bayoneta lo que te indique quien te haya convencido. ¿Si no somos mercancías quién nos transformó en marcas?  Vendo materia gris, vendo músculos, vendo actitud, vendo un magnifico anuncio de mi mismo. Exhausto, la batalla ya no se libra a campo abierto. La pelea, la victoria, la supervivencia se dirime en la oficina. ¿Quién ha sido el vencedor al final de todas la batallas? ¡¡Qué coño!! seamos mercancía,  pero sé un Mac última generación, déjate de mierdas de Pcs diseñados en Bután. Aunque siempre puedes pasar de puntillas por las reglas del mercado, porque la vida nunca debería de dejar de ser una animalada.

Hoy escribo donde escribo porque tengo dinero para contarlo. La hipocresía es el cuchillo que lanzan contra aquel que duda del sistema. Pero solo quien está dentro del sistema puede percatarse de sus agujeros. El consumismo me picotea los bolsillos. La moda, los espejos, las ansias invocan al todopoderoso dinero. Las religiones dejaron de ser el opio del pueblo para que aparatitos tecnológicos salvaran a la humanidad. Sin darnos cuenta que la evolución nunca irá tan rápido como el crecimiento de las uñas de las manos. Las grandes corporaciones han dejado de ser-formadas-creadas por personas. Entes fagocitando capital y beneficio, borrando a su fundadores. Nada va en línea recta. Todo es un efecto cíclico. El tiempo, nuestra principal unidad de medida, lo constituyen esferas de minutos, horas, noches, días. Vidas. Siempre se retrató a los extraterrestres como individuos amenazantes, agresivos, dictatoriales. Más inteligentes que nosotros y que nos utilizarían para su mero beneficio, ¿fueron el reflejo de nuestras aspiraciones? ¿Y si somos nosotros los alienígenas más avanzados, someteremos sin miramientos a seres de otros planetas?

 

“La casa de Essaouira”. Me dice que la busque en Facebook. El punki que fue okupa siete años en Barcelona se cabrea porque tiene que pagar mi sopa de 50 céntimos (5 Dirham), poniendo en duda que yo se los devuelva. Al final los punkis y okupas se preocupan más por el dinero que el señor Botín. Me toma por vasco, pero mi sonrisa me describe como gato chundarato. Ya no fumo ni bebo, así que doy palique versión periodísticamente preguntando. Essaouira antes se llamaba Mogador, ahora se llama Essaouira que significa la bien construida, porque su medina fue edificada por un francés y por algo son padres de la revolución y de Brigitte Bardot. Ciudad Patrimonio de la Humanidad, restauran varias veces la muralla para sacar dinero a la UNESCO. El moro es moro hasta en la virtud. Ando arriba y ando abajo, por algo me llaman Fernando. Conozco a “la Pili”. “La Pili” es vieja y punki. Lleva dos rastas largas y arrugada la piel. “la Pili” está cegata y es fea. A “la Pili” le hecho 60 años hasta que me habla de sus padre y no me salen las cuentas o sus padres son dos santos. “La Pili” allá que se va buscando el paraíso chocolaterí. Escucha a Joplin mientras se fuma su “canutito perruno”. Cenamos dos punkis y un burgués sopa de habas (aquella que genera el cabreo del punki contra el burgués). La taberna es de despojos. Mendigos y mujeres de mal ver (que aquí incluyen a aquellas que fuman empedernidamente o son divorciadas sin dinero). Por si os habíais olvidado, esto es el mundo árabe, un pueblo del viejo Marruecos.

Si el rico piensa que yo le robo, del punki nunca me fío. Solo de un noble te puedes fiar, pues nunca supo lo que costó el dinero. Dios bendiga al individuo que con el cangele que produce enfrentarse a uno mismo pueda solucionar parte del problema. Creo que las manifestaciones son utilizadas para expiar los pecados de cada uno. Ni mucho menos los colectivos. La gente que se apiña entre gente que se esconde entre gente  predispuestos a pensar que se ha cumplido. El centro del universo nació en un ombligo  recapacitador y crítico. El ombligismo no es malo si el camino del cordón es el todo. Si tiras una botella al suelo, el ombligismo te dice que esa botella es la más importante del planeta, por lo tanto no es como las demás, y se derrumba la justificación de todas esas botellas que fueron tiradas por otros.

 

Arrancas y arrancas y arrancas y el mundo se derrama en las plazas mayores. Inválidos mal vestidos mientras niños descalzos tocan el balón mientras la basura sobrecoge a las costas mientras la niña anda con tacones demasiado grandes para sus pies. Los negros aquí son la escoria. Racismo del acomplejado. Jubilados gordos y rubios que gastaron su vida rellenando formularios, se derriten al sol como la grasa del cordero despellejado y colgado boca abajo. Si el niño limpia zapatos, tuvo que pensar en empezar por arriba y hacerse peluquero. Las gaviotas cagan blanco, los caballos cagan marrón. Cuestión de intestinos. Pensando que si alguien levanta la alfombra azul espumoso y deposita la porquería allí, nadie se dará por enterado.

Dicen que estuvo Hendrix.

Dicen que estuvo Dylan.

Dicen que estuvo Jagger.

El Maroc&roll

Para las gaviotas es fácil destripar un pez, aunque los gatos se han vuelto vagos de tanto rebuscar en la basura. El humano es el único animal que se aferra a recuerdos construidos de chatarra. La magia del sol escondiéndose en el horizonte nos ganará a mil generaciones. Cuando llega la noche los jóvenes apedrean a gritos y salivazos un partido futbolísticamente de infarto. Goles, futbol; opio de pueblos. Mientras alguien me susurra: “Opio, opio; marihuana, marihuana”. El humo del hamman se pelea con el aire al igual que el humo del té se pierde en la duermevela de un cus-cus de dimensiones olímpicas que devoramos en la calle de las putas, porque putas ahílas hasta donde duerme su santidad.

El viento te puede volver loco, tan seguro como que este mar enfurruñado te partiría como un palito de un plumazo. Pluma de gaviota. Vela de windsurf. Cometa de kite. Peleándome con las olas en un intento de llevar a cabo aquello que llaman surf. El mar me traga como duna que se come una casa. A Ampuerissisimo “pelos de loco” se lo ha comido el coco. Que gracioso dando volteretas por el agua con olor a gasolina de cien pesqueros que se divisan desde la muralla con cañones por banda, viento en popa soltando mierda para la tropa. Me duele la cara de ser tan vago de no echarme crema frente al lavabo. Un cuadro nunca podrá retratar los ruidos de esta ciudad. Dejé tirado a un vendedor con el que cerré un trato dándome la mano. Luchando cuerpo a cuerpo por comprar unas zapatillas de una marca que juré nunca vestiría. En la etiqueta pone made in china, y yo me pregunto: ¿cuántos países existen que se llamen China? En el gran bazar de la nada venden filosofía y pipas peladas. La pelea está a la orden del día. Un dirham es un campo de batalla que conquistar. Pestañeas y has perdido los territorios conquistados. El azul siempre me sentó bien con este tipín de euro andante. Conseguir en una hoja los números en árabe puede ser la piedra roseta donde empieza la incivilización del regateo. Cuando vives en la tierra prometida todo parece un teatrillo de variedades. Pero uno se agota del duelo de cifras y moneditas.

Hoy me he enterado que Marruecos está levantando su propia valla en Ceuta. La política puede levantar hasta muertos de siglos pasados. Jesús y su milagros quedaron desfasados. Que lujo sentarse en un trono que algunos solo se contentan con tocar. Pero si en tu país existe el Ébola que puede importar quemarse unos pies en el asfalto. La peor cualidad del dinero es que no distingue entre listos y tontos. A ojos de buen banquero, el que lo tiene es listo y el que no lo tiene es tonto. No le demos más vueltas; en su desigualdad se encuentra nuestro equilibrio.

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Bestiario

Los niños tiraban de los pantalones a sus padres. Se agarraban berreando a las piernas de sus madres. Todos querían entrar en la nueva atracción que acababa de llegar a la ciudad. Las familias se apelotonaba en una gran cola a la entrada de una carpa cerrada. El acceso estaba tapado por varias lonas de terciopelo rojo, como aquellas que cuelgan en las habitaciones secretas del palacio de Versalles, por lo que era imposible ver desde fuera lo que sucedía dentro. El tumulto de niños y padres provocaba un ruido ensordecedor, pero el encargado del espectáculo (o por lo menos el encargado de cortar las entradas) parecía no abrumarse por la gran expectación que había logrado el espectáculo en su primer día en la capital. Llevaba botas negras, llevaba pantalones negros, llevaba camisa negra, y una cantidad de gomina capaz de atrapar a todas las moscas que merodean la carne muerta. El calor del ambiente provocaba que su gomina y su sudor se mezclaran en la frente. Lo surcos de encima de sus cejas cortaba el camino de la mezcla resultante, que tomaba otra dirección, arrastrándose hacia las patillas de ambos lados. Era como un pino sudando resina, bajando por el tronco hasta la raíz.

Mientras se guardaba los billetes a la sombra de una mano, acercó dos entradas al primero de los padres que empezaba la eterna cola. El padre cogió a su hija de la mano, retiró las lonas de terciopelo y entró en la carpa. Los focos, dirigidos al centro de una pista de tierra, iluminaban a Satanás, que a cuatro patas y atado mediante una larga cadena a un mástil que se alzaba en el centro de la pista, chupaba un cuadrado blanco parecido a un enorme terrón de azúcar.

Sonó un silbato, el padre y la niña se acercaron hasta donde estaba Satanás, el padre cogió a la niña en brazos y la depositó sobre la grupa del diablo. La niña sonriente y con unos ojos acuosos que enfilaban lagrimas de alegría, acarició la espalda del demonio, a la vez que clavaba los pequeños taconcitos de sus diminutos zapatos en sus costillas. Satanás empezó a moverse como si un circuito eléctrico circulara por su espinazo.

El silencio que precede a una mala noticia

Dice el Sr. Vilas que el sol quema a ricos y pobres, jodiéndonos a todos por igual.

Así que el sol es como la muerte, porque la muerte también nos jode a todos por igual. Seas rico o pobre. Aunque una vez muerto también existen clases. Tumbas con grandes estatuas, líneas escritas en baño de oro y mausoleos con cruces de varios metros de altura.

Y aunque la muerte nos jode por igual, hay diferentes formas de morir. Algunos son soldados y mueren en una guerra, y a muchos de esos soldados ni siquiera logran encontrarlos. Si eres soldado y te has perdido, no te preocupes, que las personas que organizaron la causa de tu muerte, y que aún siguen por aquí, se sentirán mal y decidirán levantar un tótem al soldado desconocido. Ahí ya entran todos. Cuando el soldado es reconocido pero acaba muerto, se suma a otros soldados reconocidos y muertos y se les entierra a todos en una vasta pradera, con el mismo diseño de lapidas en la cabecera de las tumba. Un campo que podría ser de girasoles pero es de muertos y lapidas iguales, porque las guerras consiguen que el soldado no tome la decisión de donde caerse muerto.

En muchos casos las guerras provocan que el soldado no sea ni capaz de tomar la decisión de ser soldado, simplemente se ve militarizado por el ambiente que le rodea. Para ser soldado no hace falta tener un arma, lo principal es sentir odio y ganas de matar, que nadie diga que uno es soldado para ayudar o poner orden, porque algún día alguien le obligará a matar, convenciéndole de que él está en el bando de los buenos y no en el de los malos. Así de simple; yo bueno, tú malo. Y así de simple tiene que ser, porque si el que dispara piensa, entonces no sé que carajo le está pasado por la cabeza.

Si no eres soldado y estás en mitad de una guerra, entonces te denominan civil.

Civilizar viene de civil. Civil adjetivo ciudadano (el perteneciente a la ciudad o a los ciudadanos). Civil; adjetivos: sociable, urbano, atento. Civil; adjetivos antagónicos: grosero, ruin, mezquino, vil. Cuando se decidió juntar esta palabra a guerra, la palabra civil dejó de tener sentido. El termino ya no sirve para nada. El lenguaje se desvanece. El dialogo se atasca, y uno se queda sin palabras. Entonces solo podemos dar paso a las imágenes.

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En Srebrenica (Bosnia) asesinaron a unas 8.000 personas de etnia bosnia musulmana en 1995. Después de 18 años, aún se sigue enterrando a victimas de esa matanza una vez que se logra averiguar su identidad a través del ADN y se entregan los restos a sus familiares.

Guerra no debería llevar nunca la palabra civil al lado. Cuando alguien se de cuenta de esto, tal vez se decida borrar el termino de libros, diccionarios, páginas Web, etc. Entonces con suerte, tal vez el mundo se olvide de que existen, existieron, y nunca, nunca existirán. Y los hijos no se tendrán que preguntar por qué hay un bosque de árboles enanos de mármol blanco a los dos lados de la carretera.

Imágenes cedidas por: Tamara R. Barbero

http://www.observamasquemira.es/

Porno star

Un día conocí a una actriz porno. Nunca la había visto antes, ni siquiera en alguna de sus películas. Sabía que era actriz porno porque por ello la entrevistaba. La vi desnuda por primera vez después de la entrevista. La acompañamos a una sesión fotográfica para poder grabar unos recursos mientras a ella, le hacían unas fotos con solo unos tacones y un sombrero. Era en un teatro que intentaba evocar la época del cabaret. Se desnudó frente a nosotros y empezó a posar delante del fotógrafo. Sostenía en una de sus manos una larga boquilla de donde colgaba un humeante cigarro. Pensé que iba a ser excitante, pero el silencio existente abrumaba al morbo. Era capaz de oír como se erizaban los pelos de sus brazos a causa del frío que hacía. Sus pezones brillaban por el maquillaje y su pubis rasurado era tan irreal que parecía diseñado con plastilina. No era muy lista y no hablaba muy bien español. Me regaló dos DVDs  que sirvieron para verla por primera vez en televisión con una polla entre las manos. Pero ya no fue lo mismo, algo se pierde de la magia negra que posee la pornografía cuando conoces a la estrella porno que gime delante tuya . No fue una gran entrevista, ni por su parte ni por la mía. Recuerdo que le pregunté qué es lo que peor llevaba de su profesión. Ella me dijo: «la imposibilidad de quitármela de encima una vez que termina mi jornada laboral». Le pedí que se explicara. Ella me contesto: «cuando conozco a un chico suceden dos cosas; o bien llega intimidado a la cama pensando que nunca estará a la altura, lo que termina siendo un fracaso para él; o llega pensando que está en una película porno y como tal debe comportarse, lo que termina siendo un fracaso para mí. A veces solo necesito un abrazo».

Únicamente los médicos, policías y periodistas, deberían ser su profesión las 24 horas del día, así que si ves a un payaso no le obligues a que te haga reír. Por eso no me gusta que periodistas salgan anunciando un banco, pierden la credibilidad. El periodista vive de la realidad, igual que una actriz porno solo vive en la ficción.

imageBuscando referencias para la portada de Sopa Animal

Nido de pájaros

Estaba frente a mí, sentado en el sofá. Debería de estar tocando la guitarra, pero en lugar de eso se quitaba la mierda de las uñas con una púa. No tuve interés en preguntarle, pero decidió empezar a meterse con el viejo. Había visto el anuncio de coches de la última superbowl. Yo, él, todo el mundo hablaba del asunto. Con el viejo diciendo: “nosotros… construiremos tu coche”.

Qué había de malo. Al fin y al cabo las personas no se compran un coche cualquiera, elige el modelo por diferentes motivos, así que está bien saber quien se encuentra detrás del vehiculo que te lleva de vacaciones.

A la gente todo el tema le pareció un insulto, pero lo insultante debe ser coger una revista y no ver personas de tu edad anunciando productos. Para la opinión pública eres hombre muerto. Las púas se inventaron para tocar la guitarra, pero que se puede hacer si alguien decide extraer la mierda de las uñas. Además al viejo siempre le chupó un huevo la gente. Si fuera por la gente el viejo ni siquiera podría haberme dicho a la cara : “nosotros… construiremos tu coche”. El viejo cuando fue joven, se subió a un escenario y enchufó una guitarra eléctrica en un festival folk. Muchos le silbaron y alguien le gritó traidor. Ya veis, dicen que la vida son momentos, pero nadie te explica que hay momentos que pueden repetirse. Como me ocurre cada día cuando miro a mi novia lavarse los dientes, viéndola  de espaldas con ese nido de pájaros que tiene por pelo. Pensando: ¿a quién me suena todo esto?

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Vamos girando alrededor del cactus

Leyó en la cita que se encontraba bajo el encabezamiento del periódico con fecha 31 de diciembre que: “los amigos se eligen pero la familia viene impuesta”. Un importe de ley natural. Pensó que sería capaz de publicar un libro con todas las historias de su estirpe, pero lo único que logró fue reunir varios álbumes familiares. Ojeando los álbumes de ribetes amarillos llegó a la conclusión que las navidades eran el triste reflejo que su familia desprendía, hundidos en una mediocridad tal, que eran capaces de conversaciones menos intensas en toda una noche que las que acontecen desde el piso bajo a un segundo con ascensor.

Un entierro puede provocar el derretimiento de los polos. La muerte como abono en tiempos de sequía sobre un territorio esquilmado por el frío y la decepción. ¿Cuantas estupideces podría esperar de su misma sangre?

La navidad es un estado mental. De eso se dio cuenta cuando vivió y comió uvas en el lado austral. Tan estúpido como un vaquero de hormigón. El día no lo define el calendario, adquiere peso minutos antes de hundirse en la almohada. El pasado podía dar sentido a su vida. El presente le provocaba miedo, pero el futuro le generaba terror, pavor o algo peor. Por eso su madre no paraba de hablar blarblarblarblarblar…

Si la navidad del norte es estúpidamente cínica, la del sur es elementalmente estúpida. Primate proviene de primario. El calor le estaba volviendo majara, exprimiéndole como a un limón. Chorreando como una esponja. El aire soplaba, capaz de quemar los pelos. Había perdido la cuenta de cuantas vueltas llevaba y aún así prefería esa sensación, al provocado por el frío que comprimía los órganos vitales.

Merece más la pena observar un campo de girasoles que perder el tiempo comiendo pipas en un parque. Los girasoles son meros supervivientes con la suficiente destreza como para mirar directamente al sol sin preocuparse de sufrir una ceguera. La última frase del periódico predecía que: “Si todos los chinos saltaran a la vez provocarían un terremoto”; y si un girasol se queda estancado sería un suicidio; un estado vegetal.

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photo by Mila